Página estándar

El naufragio de La Meduse


Hace días contemplaba el cuadro “la balsa de la Meduse”, tan trágico como marinero, obra del francés Théodore Géricault, pintado en 1818 y relacionado con la pérdida de la fragata de ese nombre dos años antes.

La Meduse viajaba de Rochefort a Mauritania formando parte de un convoy que se dispersó debido a una tormenta. Tras la caída de Napoleón se acababa de restaurar en Francia el régimen borbónico y se dio el mando del barco a un oficial que llevaba 25 años sin navegar. Debido a su incompetencia, la Meduse embarrancó en un bajo de arena a 38 millas de costa con unas 400 almas a bordo. Comoquiera que a bordo sólo había seis botes con capacidad para 250 personas, otras 150, básicamente marineros, fueron abandonados a su suerte, de modo que se vieron obligados a construir una balsa con la que intentar ganar tierra con una caja de galletas y dos garrafas de agua para todos.
Pronto se vio que la pequeña balsa no tenía capacidad para tanta gente y la primera noche se dieron los primeros casos de desesperación, pues a lo largo de las horas de oscuridad se perdieron 20 vidas, bien asesinados o suicidados, en la lucha por el pobre sustento que les habían dejado se perdieron tanto las galletas como el agua. 
Según un analista, “la balsa arrastró a los supervivientes hacia las fronteras de la experiencia humana”. El caso fue que, desquiciados, sedientos y hambrientos, se asesinaron unos a otros procediendo a continuación a comerse primero a los muertos y después a matar a los más débiles para usarlos como sustento.
Después de 13 días la balsa fue rescatada por un navío cuando únicamente quedaban 15 supervivientes, de los que cinco morirían días después en tierra. El incidente de la Meduse constituye una vergüenza histórica para la monarquía y la armada francesas.
El cuadro, de 5 metros de alto por 7 de ancho está en el Louvre. Se trata de una pintura a base de claroscuros en la que la única luz surge de la esquina superior izquierda sugiriendo el atardecer, justo cuando los supervivientes acaban de divisar el navío que los rescataría. Para su ejecución, Géricault se entrevistó con dos supervivientes anónimamente, ya que de otro modo no habrían confesado los crímenes cometidos a bordo. Para dar mayor verosimilitud a su obra, el artista visitó la Morgue para confeccionar bocetos que expresaran con toda su crudeza el pálido color de la muerte.

Escribir un nuevo comentario: (Clica aquí)

123miweb.es
Caracteres restantes: 160
Aceptar Enviando...
Ver todos los comentarios

Comentarios

26.11 | 17:09

todos los sumarinos son muy lindos pero son muy peligrosos cuando tienen una falla fatal como le hocurio con el sumarino kurs una trajedia murieron 116 tripulan

...
14.11 | 12:31

Mi querido amigo muchas gracias por su libro que leeré con mucha atención Si Vd. me manda unas señas de correo le mandare La Batalla del Estrecho C. Vara

...
20.10 | 22:05

Buenas noches, Luís, acabo de ver la nota en tuiter sobre tu conferencia en Palma. Quién hubiera podido ir a oírte. Un abrazo.

...
07.10 | 06:18

Muchas gracias Eduardo. Fue un placer saludarte y ponerte cara. Un abrazo

...
¡Hola!
Prueba y crea tu propia página web,
es fácil y gratis.
ANUNCIO