El tesoro inagotable del mar

Crónica de un día inolvidable

   Todo empezó un día próximo a la navidad, cuando mi amigo Salva Guimerá me preguntó delante de un suculento plato de berza en el salón de su casa si había posibilidad de asistir a un Sábado Legionario en Ronda. 
   Inmediatamente inicié mis pesquisas a través de un general legionario amigo de la familia y no tardé en establecer contacto con la Jefatura del Tercio Alejandro Farnesio, 4º de la Legión en la persona de un amigo de la infancia: el Brigada Carlos Velo, a quien avalan 35 años de legión a las espaldas. Una vez sentada la fecha y puestos a hacer el viaje desde Jerez, se nos unieron un total de diez amigos jerezanos y otros cuatro malagueños, 14 hombres y mujeres dispuestos a pasar un día inolvidable. Y vaya si lo fue.
Para mí esta visita al Tercio Alejandro Farnesio tenía mucho de especial, pues hace ahora casi 40 años mi hermano Carlos perdió la vida siendo teniente de esta unidad militar con ocasión de la Marcha Verde en las calientes tierras del Sahara, y va para 27 años que este mismo acuartelamiento de Ronda tuve la suerte de ser nombrado Caballero Legionario de honor. Si por separado cada una de estas circunstancias era una razón suficiente, juntas suponían una sangría de emoción que no es posible describir con palabras. 
Tras un corto viaje y un opíparo desayuno en una venta de Bornos, llegamos a Ronda y cada cual ocupó en las tribunas el lugar que le correspondía, el mío, obviamente, en el duro cemento de la explanada junto al resto de Caballeros Legionarios de honor que no temían al sol. 
    El acto militar no tardó en empezar. Poco a poco, a las notas de cornetas y clarines se fueron incorporando a la explanada los distintos actores, compañías de música, caballería y de la X Bandera de la Legión, batallón al que pertenecía Carlos y que manda ahora el comandante Javier McKinlay, otro viejo conocido de muchos años atrás. Particularmente emocionantes fueron la incorporación a los sones correspondientes de nuestra querida bandera y el Cristo de la Buena Muerte, que presidió los actos desde un lugar distinguido.
La pertinente revista a la tropa y una vibrante alocución del coronel del tercio, Julio Salom Herrera, dieron paso al canto del Novio de la Muerte. Desde mi privilegiada posición y sobre los cielos claros andaluces combinados cromáticamente con los verdes cerros colindantes sentí, más que en ningún otro momento, la presencia de Carlos. Dicen que cuando uno es o ha sido legionario, lo es para siempre, y por supuesto Carlos estaba en el murmullo del viento que acompañó el canto de uno de los más emblemáticos himnos militares.
Tras el nombramiento de un nuevo Caballero Legionario de honor, tuvo lugar el desfile que ponía broche final al emotivo acto, con los legionarios marchando a esas revoluciones que ponen el corazón en un puño. Durante el refrigerio servido a continuación, pude constatar el altísimo espíritu de los legionarios con los que departí, tanto de los jefes como de los oficiales, suboficiales y tropa.
   Hace años hubo un ministro de Defensa que tuvo en su mano el decreto de disolución de la Legión que, afortunadamente, nunca llegó a firmarse. Hoy vemos a este distinguido y honradísimo cuerpo militar en Iraq, Líbano y otros muchos lugares del mundo, distinguiendo con su presencia la labor callada, arriesgada y disciplinada de nuestro Ejército. Su espíritu de servicio y sacrificio flota entre las letras de ese “Novio de la Muerte” que entonamos el sábado pasado a pleno pulmón y al que, cómo no, se unieron las voces apagadas de quienes ya iniciaron el último viaje. Y entre ellos estaba, naturalmente, mi querido hermano Carlos.

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Leñanza | Respuesta 18.04.2016 10.04

Exactamente, es un artículo de D. Antonio Burgos.
http://www.antonioburgos.com/abc/2016/02/re022316.html
Gracias por recordar a ese entrañable Legionario

Luis 19.04.2016 08.02

Gracias por confirmar

Miguel | Respuesta 11.01.2016 15.36

Hola Luis
De que madera debe ser el ataud del capitan William Smith? La sal conserva la madera. Exumacion y analisis diria si alguna vez estuvieron sumergidas.

Miguel 12.01.2016 20.17

William Smith se llevo un cepo de ancla del San Telmo para que hicieran un ataúd. ¿y si fué para el suyo? ¿Pasó a la posteridad en una caja de roble español??

Luis 12.01.2016 13.24

No entiendo el planteamiento. ¿Podrías explicarte?

inazio | Respuesta 13.12.2015 20.07

Las argucias de la viuda de Victor Peñasco, también relatadas En el nombre del mar. En la vida real ¿Cuántas habrá parecidas?

Luis 15.12.2015 17.40

El naufragio del Titanic es un poliedro de más de mil naufragios personales...

inazio | Respuesta 04.12.2015 16.50

Hola
Por mediación de Amazon, en 24/h el libro en casa. Y un euro menos de su precio, curioso.
Saludos

inazio 15.12.2015 19.14

No. Mi afición por los temas de la mar, me hace ser un seguidor de sus obras. Coincidiendo ocasionalmente en el foro Marinos Mercantes.

Saludos

Luis 15.12.2015 17.41

¿NO serás pariente del autor?
:)

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Comentarios

24.07 | 19:52

De acuerdo contigo...vistes que aparecio solo tiempo despues de cuando deberia...estaba navegando por el paralelo 23° dijeron los ingleses !!!!!

...
24.07 | 19:29

Luis...muy interesantes novelas has seleccionado y las que has escrito me parecen que reflejan el alma de marino que tienes...en buena hora y adelante

...
22.06 | 17:12

Muchas gracias por el aporte Luis
R galand

...
21.06 | 05:57

mollatis@yahoo.es

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